¿Cuáles han sido los cambios más significativos del sector en los últimos años?

En mi opinión nuestro sector comenzó a transformarse desde el momento en el que comenzó a desarrollarse en España la actividad de compra venta de carteras de crédito.

En paralelo al desarrollo de la venta de carteras, estalló la crisis y eso desencadenó una importante aceleración en los cambios de nuestro sector.

Las empresas tuvimos que ser capaces de afrontar dos grandes exigencias que transformamos en retos: capacidad de gestión con la misma calidad y menor remuneración; y expectativas de grandes rendimientos de los nuevos propietarios de los créditos.

Estos dos grandes retos combinados han llevado a las empresas del sector a optimizar sus procesos que ha erigido en gran protagonista a la tecnología; las empresas que no supieron introducir tecnología en el día a día de su gestión no han podido sobrevivir.

Además de la optimización de procesos y profesionalización de las empresas,  se ha producido una gran reordenación del sector mediante la concentración de empresas que  les ha hecho ganar en tamaño, capacidad de gestión y economías de escala. Era lo que estaba demandando el sector

¿Cómo ves el futuro del sector? 

Continuando con la evolución de los últimos años, el sector debe seguir evolucionando tecnológicamente  para automatizar procesos y tareas de poco valor añadido, que pueden realizar las “maquinas”. Esta automatización y digitalización no deberá nunca estar reñida con una filosofía de acuerdo y calidad en la gestión.

Simultáneamente a esa transformación tecnológica, se seguirán produciendo operaciones corporativas que generarán una gran diferencia entre las grandes empresas y las medianas o pequeñas, que deberán especializarse en la prestación de servicios allí donde las grandes compañías no llegan. Somos unos convencidos de que la tarta es muy grande y que todos podemos trabajar para que el sector adquiera cada vez más prestigio y se convierta en un colaborador necesario e imprescindible para una gestión más integral y optimizada del tejido empresarial.

Para concluir,  considero de vital importancia  el proyecto impulsado por ANGECO para conseguir para las empresas adheridas al mismo, un marco regulador que genere a nuestras empresas y a nuestros clientes, seguridad jurídica, garantía de seriedad y calidad.